Rozman, que tiene el mayor canal de ajedrez del mundo, con 8,2 millones de seguidores, muestra su descontento por el sistema que rige el ajedrez actual, incluidos el Elo y el Campeonato del Mundo.
Este lunes, El Mundo dedica dos páginas a la entrevista que le hice a Levy Rozman con motivo de la publicación de su segundo libro, Cómo ganar al ajedrez. Siguiente nivel (Arpa Editores). Debo confesar que me gusta hablar con GothamChess. Conoce la actualidad, la vive desde dentro y, además de enseñar partidas o a corregir errores, es un divulgador de primer nivel. En términos objetivos, es el mayor del mundo, con 8,2 millones de suscriptores en su canal de Youtube.
Sus opiniones, por supuesto, son tan discutibles como las de cualquiera. Miguel Illescas no ha tardado en responder en X a la frase con la que se titula la entrevista: «El sistema actual del ajedrez apesta». El GM barcelonés escribe lo siguiente: «Me llama la atención la ligereza con que algunos critican el sistema Elo o el Campeonato Mundial. No son perfectos, pero funcionan razonablemente bien. Y nadie ha propuesto algo claramente mejor». El debate está abierto.

En la entrevista, Rozman asegura que no escribe libros por su recompensa económica, aunque en su caso las cifras de venta se parecen a las de un best seller de cualquier género. «No es por dinero en absoluto. Escribí el primer libro porque quería cambiar la forma en que la gente aprende. Un libro es muy diferente a un vídeo. Quería dejar un legado. YouTube, con sus algoritmos, podría decidir mañana no recomendarme más. Un libro siempre está ahí y quería escribir uno muy moderno, con cosas que no hubiera hecho nadie. En mis libros no hay notación de ajedrez, por ejemplo. Y hay mucho material adicional al que puedes acceder con tu teléfono o tu ordenador».

Su segundo libro es más ambicioso desde el punto de vista ajedrecístico, porque está dirigido a jugadores más avanzados, lo que irremediablemente restringe su público potencial. «He sentido más presión. Es más fácil escribir para personas que no saben. Tuve que pensar mucho por qué un jugador alcanza, digamos, 1500 o 1600 puntos Elo en Chess.com, lo que supone llegar al 2 o al 3 % superior. Investigué, revisé partidas, analicé cientos de miles de ellas y creo que encontré algunos ejemplos muy buenos».
Gotham también habla de sus fantasmas personales, que lo han llevado más de una vez a dejar el ajedrez de competición: «El placer de la victoria no compensa la amargura de las derrotas. Todos los ajedrecistas tienen ego y yo soy un mal perdedor. Ahora, con la presión de que todos me miren, siento que decepciono a la gente y a mí mismo. Cuando juego durante cuatro horas, tengo pensamientos negativos: soy perezoso, no me esfuerzo lo suficiente, necesito ir al gimnasio y cuidarme mejor… Cuando juego, tengo dos rivales, mi oponente y yo mismo. Es demasiado. Necesito dedicar más tiempo a las cosas que ahora son más importantes. El ajedrez tiene un impacto negativo. Cuando gano, es genial, pero cuando pierdo, es terrible».
Lo que no sale en la entrevista
Levy Rozman fue generoso con su tiempo y ni siquiera en dos páginas cabe todo lo que hablamos por videoconferencia. Dejo por aquí algunas de las preguntas que no aparecen en la entrevista en El Mundo.
¿Cuántos puntos Elo subirá un lector atento del libro?
Creo firmemente que cualquiera puede llegar a 1000 puntos en Chess.com y, después de leer el libro, a 1500. Básicamente, descubrí las razones por las que la gente se estanca en 900, 1000, 1100…. Lo explico en el libro. Es una mezcla de consejos específicos en el tablero y cosas como la gestión del tiempo y de la vida. Puedo ayudar a casi cualquiera que lea el libro,si practica ajedrez y mantiene buenos hábitos. De hecho, me ha resultado más fácil escribir mi tercer libro, que saldrá en 2028. Fue interesante descubrir qué hace que alguien llegue a 1800 y qué hace que llegue a 2100. Es fascinante.
¿Y qué necesita un jugador de 2200 para llegar a 2400?
Es importante entender que hablamos de la escala de Chess.com, no la de la FIDE. El 90 % de la gente ni siquiera tiene una calificación FIDE. La plataforma, en cambio, tiene 250 millones de miembros. Es una locura. No estoy escribiendo un libro para llegar a 2400. Es como el 0,05 % de la gente en el mundo. A ese nivel, en algún momento necesitas un entrenamiento más personalizado. Un buen entrenador suele ser la solución, aunque eso es caro y no todos son buenos. Necesitas a alguien que te entienda y te dé buenos consejos. Yo podría ayudarte a llegar a 2400; los jugadores realmente buenos rondan los 2600 o 2700.
Rozman es un caso único en el ajedrez. En algunos ámbitos es tan famoso como Magnus Carlsen, aunque como ajedrecista no ha logrado el título de gran maestro, algo que ha terminado por aceptar. Le pregunto por Hikaru Nakamura, un ajedrecistsa de la superélite que, pese a todo, dedica más tiempo a sus retransmisiones que a jugar. Si se pusiera en su piel, ¿valoraría más ser uno de los mejores del mundo y dedicaría menos tiempo a internet?
Hikaru está en una posición muy interesante. Para empezar, tiene un canal enorme. Acaba de colaborar en Monza, con la Fórmula Uno, con Charles Leclerc. ¡Es una locura! Y está entre los tres mejores del mundo, incluso entre los dos mejores. Tiene muchísimos seguidores. Pero además de todo esto, hay rumores de que es un gran inversor en bolsa y que también gana millones invirtiendo. Él vive una gran vida. No sé si piensa en su legado, en cómo será recordado. Tal vez desearía haber ganado un Mundial. Acaba de hacer un vídeo con Magnus Carlsen, donde pasó un detector de mentiras y dijo que lo único que envidia es el campeonato mundial de ajedrez relámpago. No estoy seguro de si se ve a sí mismo como un jugador legendario o simplemente como un unicornio, una persona única, no solo en el ajedrez. Pero debería estar orgulloso. En esa entrevista llegó a decir que me envidia, lo cual es muy, muy, muy loco.

Respecto a Chess.com, ¿es posible mantener la independencia como comentarista formando parte del ecosistema?
Creo que sí. Siempre he sido muy sincero con mis críticas, especialmente en situaciones importantes. Por ejemplo, en el famoso incidente con Niemann, siempre dije que Magnus podría haber manejado mejor la situación. Chess.com también. Y Hans podría haber hecho algunas cosas de manera diferente. Hablo de todo eso en un vídeo. Puedo criticar alguna actualización de producto nueva, alguna función o lo que sea, pero no creo que me vaya a afectar.
Espero que leas la entrevista completa en El Mundo y que este apéndice te resulte interesante. También me encantaría leer tu opinión sobre las cosas que dice Rozman. ¿Tiene razón en sus críticas al sistema o estás más de acuerdo con Illescas?
Foto: Levy Rozman, en Madrid, durante su encuentro con Julien Song. © FMB / Damas y Reyes



A FIDE faz um excelente trabalho e o sitema ELO é uma ferramenta últil em todos os sentidos. A critica é descabida e visa causar polêmica. Seria mais produtivo continuar com suas transmissões, não necessita de polêmica barata!
En realidad creo que tienen parte de razón los dos: el sistema ha funcionado bien durante décadas, y es relativamente similar al que se usa en otros deportes (campeón vs. retador); al mismo tiempo, es evidente que algo falla con los últimos campeones. Pienso sobre todo en Ding y Gukesh, que es posible que terminen teniendo más aura de «oportunistas» que de auténticos campeones mundiales dadas sus muy irregulares trayectorias post-título (aunque el carácter de uno y la juventud del otro quizá tengan mucho que ver). Diría que en los Candidatos de hace medio siglo no se colaban tantos «outsiders» como ahora, y desde luego que los jugadores más fuertes no declinaban optar al campeonato. Sin embargo, ¿quién puede culpar a Magnus de aburrirse o a Nakamura de preferir una ingresos más seguros / tranquilos?