El español de origen venezolano logra un nuevo título internacional. Daniel Pulvett agradece el buen ambiente que se vive entre los ajedrecistas de la ONCE, experiencia que compara con «unas vacaciones».
Lo de Daniel Pulvett es único. El vigente campeón del mundo de ajedrecistas ciegos acaba de ganar en Creta el Campeonato de Europa que organiza la IBCA (International Braille Chess Association). El hispanovenezolano, de 34 años, era el favorito para llevarse el triunfo y no defraudó. Agradecido, horas después de su victoria contó por teléfono que habían sido como «unas vacaciones» para él, por el buen ambiente vivido en la delegación española.

Pulvett terminó con 7 puntos en 9 partidas, invicto, a medio punto de sus perseguidores, el ucraniano Oleksandr Ridzel y el alemán Mirko Eichstaedt. Pulvett roza los 2500 puntos Elo y está a una norma del título de gran maestro. Ridzel le hizo tablas en la segunda ronda, pero luego encadenó cuatro victorias seguidas, por lo que el español pudo administrar su ventaja y asegurar la medalla de oro con otros tres empates en la recta final, uno de ellos con Eichstaedt.
Daniel, que estaba muy satisfecho de su actuación, juega ahora el Europeo de rápidas. Cuando escribo estas líneas, lleva 4 puntos en 5 partidas y está a medio punto de los líderes. Uno de ellos es el gran maestro polaco Marcin Tazbir (2497), su rival más peligroso. En la última partida de este viernes, Pulvett y Tazbir hicieron tablas.

«Es un torneo de una ronda diaria y eso está muy bien, pero llega un punto, después de tantos días, en el que empieza a pegar el agotamiento. En el torneo de rápidas, en la quinta ronda ya no veía una y cuando el gran maestro me ofreció tablas, dije que sí inmediatamente. Estaba fundido de todo el agotamiento acumulado, pero la experiencia es demasiado buena. Siempre que viajas con el equipo de la ONCE se pasa genial».
«El torneo es demasiado agradable», insiste el ajedrecista. «Me gustan mucho los torneos de la IBCA, porque aunque es una competición individual, es como si fuera por equipos. Estamos todos juntos, vamos a comer juntos, nos reímos y contamos cosas. No sé explicarlo, pero estoy disfrutando como si tuviera unas vacaciones. Es espectacular».
Reloj fabricado en España
Daniel Pulvett también destacó «el trabajo que hace el entrenador Victoriano Gallego. También cuando viaja Daniel Rivera y Pablo Martínez, técnico de la FEDC. Es increíble, porque no es fácil. Cada vez que jugamos, hay que poner los tableros, configurar los relojes, para que me diga el tiempo en español y al otro jugador en alemán, en ruso, en inglés…, lo que pida. Usamos relojes Kaissa, fabricados en España. Como lo llevamos nosotros, hay que configurarlo para que el otro jugador sepa cómo utilizarlo. Y también hay que acomodar las piezas, porque se juega con dos tableros. Y a la hora de desayunar, asegurarse de que todos lleguemos bien. Yo soy el que menos ve del equipo y por eso soy al que más me ayudan. Para guiarme, para ir a desayunar, para ir a cenar, a comer…».

«Tienen que estar pendientes del más mínimo detalle», prosigue Pulvett. «Sin Victoriano y sin Pablo el barco va a la deriva completamente. Es un gran trabajo y yo creo que sería muy merecido que tuvieran un reconocimiento por todo lo que hacen. No por este torneo, sino por todos los torneos en los que participan delegaciones de la FEDC, de la ONCE. Es un trabajo muy importante el que hacen».
Dos joyas de Pulvett
Veamos un par de partidas de Pulvett de las que ha jugado hasta el momento en Creta. En la primera, gana al polaco Falkowski en un ataque bastante espectacular, sin reparar en gastos.
La siguiente es la que más le gusta a él, perteneciente al torneo de rápidas, contra Dukaczewski. Los polacos se le dan bien:
Me parece impresionante el dinamismo con el que juega Pulvett. Con un poco de apoyo, podría jugar más torneos y lograr el título de gran maestro, que en realidad ya debería ser suyo, aunque esa historia la dejamos para otro día.
Del resto de los jugadores españoles, el segundo mejor fue Alejandro Martínez, que acabó en el puesto 18, con cinco puntos. José Manuel Vela terminó dos puestos por debajo, con medio puntos menos. Participaron en el torneo 44 ajedrecistas. Solo Polonia (5), Italia (4) y Alemania (4) presentaron más jugadores que nuestro país.
En la fotografía de arriba, Daniel Pulvett en Alcubierre.


