El escritor recibió el primer premio Ajedrez con Cabeza, en la gala literaria más divertida del año
David Uclés, ganador del último premio Nadal por ‘La ciudad de las luces muertas’, tiene una legión de admiradores gracias a ‘La península de las casas vacías’, pero también ha recibido unos palos tremendos, críticas que van mucho más allá de lo literario. «Estoy un poco deprimido», llegó a reconocer, antes de recibir la terapia mágica —como su realismo— del ajedrez.
Su inmersión en el tablero nació por un capricho. Con la excusa de que uno de sus capítulos está dedicado al ajedrez, Pedro Vicente, cabeza de familia de Ajedrez con Cabeza, lo eligió como ganador de la primera edición de su premio. Él quería dar su galardón a alguien ajeno al mundillo y Uclés representaba una ocasión magnífica para ampliar horizontes.

Cuando recibió la propuesta, el escritor de Úbeda recogió el guante y acabó viviendo una jornada espléndida. Abrió su corazón, jugó una partida contra Leontxo García y se enfrentó a las preguntas de Pedro y Manuel Azuaga, que presentaron la gala. Los seguidores del podcast ‘Jaquea2’ conocen bien la dinámica. En el siguiente vídeo podemos ver cómo fue el interrogatorio, con muchas risas y algún gazapo divertido. La sencillez del autor conquistó a todos.
Una serie de televisión con ajedrez
Sobre el libro, no vamos a descubrir nada nuevo. Uclés confirmó que se convertirá en serie de televisión y lamentó los ataques recibidos en los últimos tiempos. «Me han dado palos por todos lados. Y más ahora más que nunca. Eso es curioso. Al texto en sí no lo apalearon, pero a mí sí, por cosas muy absurdas: por llevar boina, por cantar… en fin, bueno. Este país es un poco… curioso». Lo que no hará, comentó luego en privado, será seguir pintando, pero por falta de tiempo.

Uclés contó también cómo empezó su relación con el ajedrez, cuando su ex intentó enseñarle a jugar, hasta que al quinto día le dijo que lo dejaba, porque se aburría. «Era muy previsible todo lo que hacía», confesó. «Entonces me di cuenta de que se necesita mucha práctica para jugar y disfrutarlo».
El escritor también se preguntó cómo harán la adaptación de su novela, en particular el episodio ajedrecístico. «No sé cómo será, pero de alguna manera el ajedrez tiene que quedar presente en la serie. Ya inventaremos alguna cosa», declaró.

«Lo hacen para herirme»
Sobre sus críticos, comentó que lo censuran hasta por los títulos que elige. «Dicen que escojo la misma estructura para todos mis libros. Incluso han hecho un juego… Me hace gracia, pero lo hacen para herirme. Dices la fecha de tu cumpleaños, el programa une varias frases y sale un título ‘a lo Uclés’. Hay 335 posibilidades, del tipo ‘El jarrón de las flores rotas’, ‘La casa de la ventana muerta’… Es divertido, me ha hecho gracia, pero usan cualquier excusa para hundirme», relató con un poso de pena.

Publicar su novela no fue fácil. Las editoriales huyen ahora de la etiqueta del realismo mágico, contó, aunque «te ayudan mucho al principio para ubicar el texto». «Yo me sentía cómodo con esa etiqueta. Nadie la quería poner. Ni mi editorial ni ninguna de las otras puertas a las que llamé durante tantos años. De hecho, me lo rechazaban por eso. Ese estilo no vendía, pero yo sí veo un realismo mágico europeo, por ejemplo, y unas características donde mi texto encaja. De una manera natural, utilicé la etiqueta. Me costó mucho que el editor lo pusiera en la faja al principio. Fue una petición casi de rodillas. ‘Julio, por favor, déjame ponerlo’».
Si has llegado hasta aquí, apenas te costará unos segundos más suscribirte a Damas y Reyes, con lo que ayudas a que esta página siga siendo gratuita, no tenga publicidad invasiva y esté actualizada con frecuencia.
