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El dolor de GothamChess

GothamChess (Levy Rozman) se lamenta después de una victoria. Foto: FMB / Damas y Reyes

GothamChess (Levy Rozman) se lamenta después de una victoria. Foto: FMB / Damas y Reyes

Levy Rozman y Julien Song disputan en Madrid un duelo amistoso. «Solo» se juegan el honor, pero ya sabemos lo duro que es el ajedrez incluso sin aditivos.

GothamChess (Levy Rozman) tiene siete millones de seguidores en YouTube. No necesita la victoria en el tablero para ganarse la vida mejor que la inmensa mayoría de profesionales del ajedrez. En Madrid, y con la mediación del Divis, juega estos días con Julien Song un duelo amistoso a varios ritmos de juego.

Amistoso, hasta cierto punto.

GothamChess contra Julien Song

No se juegan nada. Ambos deben sus ingresos a sus capacidades comunicativas, más que a la profundidad de cálculo o a la comprensión de las posiciones. El francés es una estrella emergente en su país. Tiene 800.000 seguidores, que ha logrado en un tiempo récord.

Julien Song, vigilando el reloj en su duelo contra GothamChess. Foto: FMB / Damas y Reyes
Julien Song, vigilando el reloj en su duelo contra GothamChess. Foto: FMB / Damas y Reyes

Los dos son maestros internacionales y tienen un nivel de juego parecido. En el escenario siempre fotogénico de la Nave Bellver, ambos han sido incapaces de romper la igualdad en el ajedrez clásico. Las dos tablas vividas en Madrid se suman a sus dos empates anteriores. Pudo pasar de todo, pero ninguno fue capaz de traspasar la membrana de la igualdad, que a veces se vuelve especialmente correosa.

Vergüenza

Después de una de las tablas, Rozman me comentaba que se sentía avergonzado de haber jugado tan mal ante la mirada de 30.000 espectadores. «Ahora, cualquiera pensará que puede ganarme en una partida», decía sin perder la sonrisa. Gotham casi tiene asumido que su fuerza actual es mucho más débil que la que mostró en el Madrid Chess Festival, donde jugó como un gran maestro. Después de cumplir los 30, el título es aún más difícil de conseguir.

Levy Rozman (GothamChess), durante una de las partidas contra Song. Foto: FMB / Damas y Reyes
Levy Rozman (GothamChess), durante una de las partidas contra Song. Foto: FMB / Damas y Reyes

En la imagen que encabeza este artículo, Rozman acaba de ganar su segunda partida rápida contra Song. Por su reacción, puede parecer que ha perdido, pero domina claramente el marcador, después de la igualdad vivida a ritmo clásico. No obstante, él sabe que sigue jugando por debajo de sus posibilidades. Busca el camino, como alguien que ha perdido la fe y lucha desesperadamente por reencontrarla.

En el último asalto, estuvo perdido varias veces, aunque al final se llevó la victoria gracias a un truco de trilero, cazando la dama enemiga en el centro del tablero. Fue un lance sorprendente, que el francés no vio venir.

board 11
8/6k1/p5bp/1p1PP3/1P2Qp2/PK2bB2/4N2q/8 w – – 5 52

La última jugada es Ag6, que deja a la dama negra sin vía de escape. Song abandonó de inmediato. Pudo ser el empate en el marcador general, pero esta derrota lo dejaba dos puntos por debajo.

Rozman sabe que en el ajedrez también existe la suerte, pero que esta no dura eternamente. Trataba de recuperar la concentración. Durante un minuto o dos se tapó el rostro con las manos y parecía rezar. O llorar. No se escuchaban las lágrimas, como con el bueno de Chucky. Era el dolor de la victoria injusta para alguien que, gran maestro o no, también ama el ajedrez y lucha cada día por rendirle honor.

Gotham-Song, un duelo con más cámaras que testigos en vivo. Se juega en la Nave Bellver de Madrid. Al fondo, la árbitra del encuentro, Mireia Ramón. Espero que no se ofenda si digo que no tuvo demasiado trabajo. Foto: FMB / Damas y Reyes
Gotham-Song, un duelo con más cámaras que testigos en vivo. Se juega en la Nave Bellver de Madrid. Al fondo, la árbitra del encuentro, Mireia Ramón. Espero que no se ofenda si digo que no tuvo demasiado trabajo. La deportividad fue absoluta. Foto: FMB / Damas y Reyes

Fue también un presagio de su primera derrota contra Julien Song, que ha venido a Madrid con un pequeño equipo para seguir creando contenido. El galo remató bien la siguiente partida. Rozman fue el primero en sacrificar una pieza, entrega errónea que Song castigó con energía. Fueron sus mejores destellos de buen juego, coronados por una entrega de torre no demasiado complicada, pero meritoria con pocos segundos en el reloj.

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En Madrid se están viendo numerosos errores, por supuesto. Esto no es Wijk aan Zee, donde ayer Giri se dejó una pieza, por cierto. Los ajedrecistas son humanos y el ajedrez es un juego diabólico. Ver un duelo como el Gotham-Song no es asistir a un duelo entre máquinas. Sus partidas están a medio camino entre las que puede jugar el lector y las que practican Magnus y compañía.

Lo importante es jugar, disfrutar y celebrar cada día que este juego esté tan lejos de agotarse.

Quedan las partidas relámpago en Madrid. El resultado final es lo de menos. Los dos jugadores han creado contenido para sus legiones de seguidores. Ahora se conocen un poco mejor y el público también. Ha sido entretenimiento sano, con algunas jugadas de altura.


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