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‘La sección de Susa Buesa’: ¿Un día tranquilo?

Susa Buesa, segundo enigma

Susa Buesa, segundo enigma

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Yago Gallach nos trae un nuevo enigma de la mano (o la pata) de uno de sus personajes favoritos, la inspectora Susa Buesa, que pasó primero por las páginas del diario ‘Paterna al día’.

Paco Mordedor siempre ha pensado que la vida de los investigadores no es tranquila, normal ni corriente, aunque aquella mañana sí tenía pinta de ser tranquila, normal y corriente: hacía sol, en los tendederos florecían las toallas de verano y la vida en los colegios se mecía a la espera de un septiembre lejano. Además, había descubierto en el libro ‘Todos en círculo’ que lo que habían sustraído era un…

—¿Qué tal, jefa? —saludó mientras entraba en el despacho, cuenco en mano, desayunando una enorme…

—¿Ensalada? —lo miró extrañada Susa.


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—Noooooooooooooo, ¡ensalaaaaaaada nooooooo! —aulló Ladrador, tras levantar la vista de su montaña de informes. Susa y Paco se miraron atónitos: no era la primera vez que Ladrador profería un grito huracanado. Con todo, y sintiéndose interpelado, aclaró: —¿Qué? Ninguna buena historia empieza con una ensalada, al menos eso decía mi tía Rona, que sabía mucho.

—No me seas chafacharcos, Ladrador —lo detuvo en seco la inspectora—. ¿Habéis llamado ya al museo?

—No nos ha dado tiempo…

—¡Pues procedan!

Mordedor descolgó el teléfono, se presentó y cuando les preguntó si habían percibido que les faltaba un astrágalo, la respuesta del recepcionista fue desalentadoramente desalentadora:

—No tenemos ningún ejemplar de Astrágalo. ¿Un Allosaurus no le vale? Resulta que…

—Me temo que un astrágalo… ¡No se preocupe, en media hora estamos allí!

En cuanto llegaron, empezaron a recorrer y registrar las salas del museo en compañía de su encargada. Al poco ésta exclamó: «¡Trágalo, falta un astrágalo!».

A sus pies había un sobre cerrado. Ladrador se calzó sus guantes, lo tomó con pausa y lo abrió. Ante sus ojos, otra maldita posición. Y, junto a ella, un enunciado:

Si hasta mí quieres llegar: 1. Jaque al rey negro debes dar. 2. Sólo las blancas moverán. 3. En  ninguna casilla en la que te puedan capturar caerás. 4. Sólo la solución más corta valdrá.

—¿Qué clase broma es esta?

—Si al final mi tía Rona va a tener razón. 

—Volvamos con la inspectora, hay más y necesitaremos su ayuda.



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