El equipo de Ding Liren, Dragon Chilling, gana el Mundial de Rápidas por Equipos, mientras que el conjunto de Carlsen acaba en el puesto 17, por detrás del de Faustino Oro (entre muchos otros)
Hong Kong ha visto la peor versión de Magnus Carlsen, número uno indiscutible desde 2010. Al noruego lo hemos visto exhibir casi todo su catálogo de caras de fastidio y resignación, a veces frente a rivales muy inferiores. Llegó a perder cuatro partidas seguidas, algo que llevaba dos décadas sin sucederle, desde que tenía 12 años. Bajó casi 30 puntos Elo y se ha quedado al borde de los 2800, que para él es un precipicio.
Ding Liren tampoco disfrutó demasiado, pero su equipo ganó el Mundial de Ajedrez Rápido por Equipos. Este fin de semana se celebrará el de Blitz. Después de la debacle en las rápidas, el WR Chess intentará resarcirse. Entre los jugadores más felices, destaca el argentino Faustino Oro. El pibe cuajó una actuación sensacional y su equipo se permitió el lujo de quedar por delante del de Magnus.

Los Mundiales de Ajedrez Rápido por Equipos se juegan en la ciudad china desde el pasado 17 de junio. Es un Campeonato del Mundo menor, de los muchos con los que la FIDE ha llenado el calendario y sus arcas, pero no deja de tener su importancia. También es un síntoma más de que el epicentro del ajedrez mundial se desplaza poco a poco hacia Asia, no solo por la fuga de Rusia del control europeo. Tras la experiencia reciente en Japón, el Mundial de Hong Kong muestra un poco por dónde van los tiros.
Una de las características del torneo, en el que participan 48 equipos de seis jugadores, es que todos deben tener al menos a una ajedrecista y a un jugador recreacional, que nunca haya alcanzado los 2000 de Elo en ningún formato oficial. Una pena que me excluyan de ese modo para futuras ediciones.

Estrellas sin alma
El favorito indiscutible era el WR Chess, financiado por el empresario alemán Wadim Rosenstein. Acabó en el puesto 18, con cinco derrotas y un empate en 12 rondas. Carlsen hizo un resultado que no se le recuerda, por debajo del 50 % de los puntos: 3 en 8 partidas. Solo ganó a Vasyl Ivanchuk y a Xu Xiangyu, dos jugadores a los que saca más de 200 puntos Elo.
El desastre de Magnus no explica por sí solo el resultado del equipo. No es como cuando representa a Noruega en las Olimpiadas. A su lado jugaban estrellas como Wesley So, Fabiano Caruana, Vachier-Lagrave, Duda, Goryachkina Kosteniuk y el propio Rosenstein, que hizo 2,5 puntos en 7 partidas, pero al menos mejoró su modesto Elo, de 1721 puntos.
Pero si nos centramos en Carlsen, ocurrió algo fuera de lo normal, sobre todo en ajedrez rápido. Perder contra Erigaisi entra dentro de lo posible, pero contra Shant Sargsyan (26216) se dejó una torre (la calidad, si somos precisos). La jugada 43…Cc6?? permite que el caballo blanco la atrape en tierra de nadie.
El noruego había declarado que en 2024 su equipo ganó el torneo relámpago, pero no el de rápidas, y que tenía ganas de llevarse también ese título. «Creo que todo el mundo quiere hacer algo al respecto», dijo, pero luego le faltó de las palabras a los hechos. El noruego añadió un detalle sentimental, que tampoco funcionó: «Mi mujer nació en Hong Kong hace unos 28 años, durante el anterior Mundial de fútbol, exactamente el día en que Noruega venció a Brasil, así que para mí esto es una especie de peregrinación».
Contra Sindarov se embarcó en un viaje demasiado peligroso con su dama y luego no supo recuperarse. Y contra el azerí Aydin Suleymanli (¡2556!) jugó una partida desastrosa. El mejor del equipo fue Caruana, con 8,5 de 12, aunque perdió contra un jugador semijubilado, como Peter Svidler, y contra el GM mongol Dambasuren Batsuren, que no llega a los 2500 puntos.
Los dragones chinos ganaron por sorpresa
La clasificación final estuvo muy apretada, con los tres equipos del podio empatados a puntos. El Dragon Chilling, líder desde las primeras rondas, llegó con la lengua fuera, pero ganó pese a sus dos derrotas en las últimos tres encuentros. El excampeón mundial Ding Liren acabó justo con la mitad de los puntos posibles, gracias a que en la última partida logró su segunda victoria.
Las otras estrellas chinas sí brillaron, como Yu Yangyi y la campeona del mundo Ju Wenjun, pero quien mejor porcentaje logró fue el aficionado del equipo, Wang Zihao(Sh), con un Elo oficial y desinflado de 1763 puntos.
Los indios, segundos
En segunda posición quedó el equipo indio MGD1, sextos favoritos a priori, que se dedicaron a la ya establecida tradición de sus jugadores de saquear puntos Elo a casi todos sus rivales. Erigaisi por arriba y su aficionado por abajo, Abhijeet Shah Aryan (subió más de 40 puntos) se encargaban de apuntillar a los oponentes cuando el resto fallaba.
Hexamind, bronce
Alireza Firouzja era el líder de los segundos favoritos, que no desentonaron del todo con su tercer puesto. El francés fue el mejor, pese a ocupar el primer tablero y a pesar de su derrota contra Pragg en la segunda ronda. El indio, por cierto, también dio un recital, pese a su derrota inicial contra otro GM mongol desconocido, al menos lejos de Ulán Bator.
En una de las partidas más interesantes del torneo, Richard Rapport, ayudante de Ding Liren en algún torneo importante, ganó a su jefe una partida larguísima, después de 177 movimientos. Fue un final de dama y peón contra dama, tan difícil de defender. El GM chino llegó a conseguir una posición de tablas, tras un error del húngaro, pero luego perdió un hilo que ya parecía sencillo y acabó con el alma en los pies.

Ajedrez en español
Entre los jugadores de habla hispana, empezaremos por el argentino Faustino Oro, por ser el más joven. El pibe estropeó un poco su marcador al perder en la última partida. Sigue dentro de su aprendizaje, que sin duda se aceleró al jugar al lado de Anand, Humpy Koneru, Van Foreest y José Martínez, además del también niño prodigio Roman Shogdzhiev y de promotores del ajedrez como Marta Fierro y Tunde Onakoya.
Entre los españoles, teníamos unos cuantos desperdigados en varios equipos:
Shirov (8/12) estuvo discreto en el Global Ramblers, pese a su porcentaje, ya que bajó algo su Elo, pero cabe destacar que solo perdió una partida y que acabó con victoria frente a Van Foreest.
Chigaev (5/10), en el mismo equipo que Alexei, jugó contra varias leyendas. Ivanchuk y Anand lo derrotaron y contra Nigel Short hizo tablas.
José Carlos Ibarra (6/11) hizo tablas contra Anand y contra Wesley So, pero perdió un punto filipino que le estropeó el resultado final.

Àlvar Alonso (7/12), el primer español de los citados con superávit de Elo. Empezó fortísimo, con tablas contra Giri y Wesley So.
Pepe Cuenca (7,5/12) hizo tablas contra Van Foreest, pero luego no encontró nunca su sitio. O ganaba a rivales fáciles o perdía contra Caruana. Su lunar fue que se dejó impresionar por un maestro FIDE filipino que se apedillaba Alekhine.
Hubo más ajedrecistas de nuestro país, sobre todo gracias al equipo Duobeniaján Costa Cálida, pero si las cuentas no me fallan, todos los no citados contribuyeron en mayor o menor medida al déficit de nuestra balanza de Elo.
En el fotón de arriba, Hans Niemann observa a Magnus Carlsen en el Mundial de Rápidas por Equipos, en Hong Kong. Autor: Andrei Anosov. Y si te preguntas qué hizo el americano, acabó con 7 de 12 y una subida de dos puntos Elo.





