Hikaru Nakamura comparte la última plaza del torneo de Candidatos, que casi parece cosa de dos, un Sindarov intratable y un Caruana que sigue su estela como puede
Me permitiréis que me centre en esta crónica en Hikaru Nakamura, ya que no pude escribir «en directo» lo ocurrido en la quinta ronda. Queda mucho torneo de Candidatos, pero ya hay un pequeño abismo entre los dos jugadores con más opciones de ganar y el resto.
Javokhir Sindarov es ligerísimo y está intratable. Volvió a vencer, con negras, precisamente con Nakamura como víctima, palabra que se le puede aplicar en más de un sentido. Por suerte para la emoción del campeonato, Fabiano Caruana también venció a Matthias Bluebaum y al menos consigue que el joven uzbeko no se le escape del todo, aunque ya sabemos que el marcador particular entre ambos también perjudica al americano.

Sindarov lleva 4,5 puntos en 5 partidas (ya lo empiezan a comparar con los mejores registros de la historia) y Caruana está a un punto, con 3,5. Y de nuevo tenemos que dar un salto de otro punto para encontrar a los terceros, Praggnanandhaa y Anish Giri, que al menos llevan el 50 % de los puntos. El resto lo tiene crudo. Con dos puntos están Wei Yi y Bluebauim, y con 1,5, Andrey Esipenko y Nakamura.
Nakamura, una batalla tras otra
Volvamos a Naka, que lo suyo tiene delito. En general, sus manifestaciones no han sido muy afortunadas en los últimos tiempos. El primer desliz que cometió fue decir que para el ajedrez sería bueno que él se convirtiera en el retador del campeón del mundo. Incluso estando de acuerdo en este punto, no me gusta que lo diga en público, aunque este es el menor de los reproches que se le pueden hacer. En todo caso, si quiere que el milagro ocurra, tiene que empezar a ganar partidas ya mismo, porque llevamos cinco jornadas y ya está a tres puntos del líder.
Otra cosa que hace cada día el estadounidense, y aquí hay otra mezcla de admiración y crítica, es comentar cada noche la jornada del Candidatos. Para el aficionado, es un gustazo poder tener los análisis de los protagonistas, pero no parece la actitud más profesional. Nakamura también se pone a hacer streaming y puede ponerse a jugar partidas relámpago contra cualquiera que lo rete. Como forma de calentar puede estar bien, pero en general la actitud es la de alguien que no se ha tomado demasiado en serio el torneo.
Pero todo lo anterior es discutible, aparte de que él puede hacer lo que le dé la gana, por supuesto. Más censurables (es solo una opinión) son otros comportamientos mostrados recientes. Entretanto, Hans Niemann se frota las manos en X, donde justifica sus dardos por todo lo que le han hecho pasar. Ya hablaremos de eso.
Críticas en público a sus analistas
Empecemos por lo más reciente de Nakamura. Después de perder contra Sindarov pese a llevar las piezas blancas, Nakamura hizo unos comentarios muy poco afortunados, precisamente en su canal, sobre un error cometido por sus segundos, que no consideraron el enroque de su rival en la jugada número 12. El movimiento no tenía nada de especial, pero aunque fuera una sorpresa absoluta, no está bien llamarles la atención en público. Podríamos discutir también si los jugadores están libres de toda culpa cuando los análisis no funcionan, pero eso aquí es secundario.
Esto es lo que dijo Hikaru Nakamura:
«¡Al menos en esta partida no puedo enojarme conmigo mismo!», comentó en su canal de YouTube. Esto es 100 % culpa de la gente que trabaja para mí. Tenía un archivo en el que no venía el enroque (12… 0-0). Supongo que técnicamente es una novedad, pero es un movimiento tan humano…».
«En cuanto este movimiento se hizo en el tablero, inmediatamente me desorienté y me confundí un poco (…) ¿Cómo diablos se puedo deslizar este movimiento entre las grietas y que nadie de mi equipo ni yo mismo hubiéramos considerado este movimiento de aspecto bastante obvio?
La única circunstancia eximente es que en la segunda frase admite que también pudo tener algo de culpa. Me da igual que Hikaru tenga más o menos razón en su crítica. Si no le gusta algo, se lo debe decir a ellos sin airearlo en público. Incluso los puede despedir cuando quiera y contratar a otros, pero lo que hizo es poco elegante.
Me resultó interesante que David Martínez, más entrenador que jugador, encajara así de bien este desahogo del ya número 3 del mundo. «Llevo más de 20 años analizando y preparando a jugadores de todos los niveles y esto es, sin duda, la peor pesadilla de un entrenador: que el jugador acabe perdiendo porque se te escapó una jugada en el archivo. Parece un trabajo “ligero”, pero la responsabilidad es enorme».
Miguel Illescas matizó sus palabras: «Creo que en este caso la culpa no es solo del entrenador. La jugada estaba ahí, solo había que encontrarla». También dijo que toda la preparación le resultaba «muy arriesgada para las blancas».
Sindarov, su verdugo en la quinta ronda, lo apuntilló después con una crítica que debió hacerse el americano, en lugar de echar peones fuera. El uzbeko comentó que el gran error de Nakamura fue pensar una sola jugada durante una hora.
Quejas contra los controles antitrampas
En otro vídeo anterior, Nakamura se quejaba del exceso de controles al que tiene que someterse cada día, por parte de los árbitros. «¿Qué somos, agentes del Mossad dentro de Irán? Vamos, somos jugadores de ajedrez, seamos realistas», afirmó, en compañía del GM noruego Jon Ludvig Hammer y la WIM luxemburguesa Fiona Steil-Antoni.
«Creo que no tiene sentido. Teniendo en cuenta la cantidad de máquinas que tienen escanean a los jugadores en la sala, creo que todo es una completa tontería. De verdad que sí. No es que tenga ningún problema con eso. Solo creo que los miedos que algunos jugadores han expresado son completamente exagerados».

Nakamura explicaba que los jugadores son escaneados antes y después de cada partida. Además, pasan detectores de metales y otros escáneres especializados adicionales. En su opinión, con tantos árbitros en la sala, cámaras monitorizando el juego y los mejores jugadores del mundo presentes, hacer trampas sobre el tablero es prácticamente imposible sin complicidad interna.
Humpy Koneru, que decidió no participar por miedo a la guerra, le respondió en X: «En la era actual de rápidos avances tecnológicos, las medidas enérgicas contra el fraude son esenciales para proteger la integridad del ajedrez. Pueden parecer exigentes, pero garantizan que las partidas se decidan por la habilidad. (…) Estas medidas deben aplicarse de forma coherente en todos los eventos de la FIDE, incluida la Copa del Mundo y la Olimpiada de Ajedrez. Agradezco los esfuerzos de la FIDE en el torneo de Candidatos y solicito que se convierta en estándar en todos los torneos importantes».
Terminemos con otra de las frases de Naka, posiblemente la más realista, que antes de su última partida admitió lo siguiente: «Si no gano contra Sindarov, va a ser muy, muy difícil para mí ganar el torneo».
Candidatas
En el Candidatos femenino, que está mucho más apretado, las jugadoras que lideran la clasificación son Kateryna Lagno, Zhu Jiner y Anna Mucychuk , quien no pudo completar una nueva victoria contra las rusas, pero entabló con facilidad contra Aleksandra Goryachkina.
En la quinta jornada, hubo dos partidas con resultado decisivo: Lagno derrotó a Bibisara Assaubayeva y Zhu Jiner recortó diferencias al vencer a Vaishali Rameshbabu. En todo caso, están todas las jugadoras en un solo punto de diferencia. Con nueve rondas por jugar, puede pasar cualquier cosa.
Igual he sido demasiado duro con Nakamura, que por otro lado es un jugador que me encanta. Me encantaría conocer vuestras opiniones.
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