Nepo pierde contra un chico de 14 años e insinúa que le hizo trampas
El canadiense Aaron Mendes derrotó a Ian Nepomniachtchi en el último Titled Tuesday. Hans Niemann pide que la FIDE lo castigue por acusar sin pruebas a otro ajedrecista.
Trampas en el ajedrez o en el póker
El canadiense Aaron Mendes derrotó a Ian Nepomniachtchi en el último Titled Tuesday. Hans Niemann pide que la FIDE lo castigue por acusar sin pruebas a otro ajedrecista.
Hikaru Nakamura comparte la última plaza del torneo de Candidatos, que casi parece cosa de dos, un Sindarov intratable y un Caruana que sigue su estela como puede.
El excampeón ruso Vladimir Kramnik
concede una entrevista a un canal árabe en el que asegura que no se siente culpable de la muerte del gran maestro estadounidense e insiste en que no le llamó tramposo.
El FBI ha detenido a decenas de personas en la operación conocida como «escalera real». La banda criminal, con tentáculos muy diversos, amañaba apuestas y partidas de cartas con tecnología avanzada. Algunos de los sistemas para ganar dinero y timar a los incautos dan verdadero miedo.
La comisión de Ética y Disciplina de la FIDE castiga al joven neerlandés Joeri Harreman, de 19 años, pillado en agosto del año pasado haciendo trampas en un torneo celebrado en su país.
Después del cruzar los 2500 puntos Elo antes que nadie, el argentino logra su primera norma y puede ser el gran maestro más joven de la historia. Solo Gukesh, campeón del mundo, consiguió la norma más joven que él.
El número dos del mundo protesta ante Chess.com por la decisión de borrarle sus amigos «a la fuerza, para evitar que el sitio se rompa». Nakamura había superado los 100.000.
La plataforma tiene a 30 personas en su equipo de juego limpio, encargados de detectar las prácticas irregulares de los ajedrecistas.
Yaginuma y Carroll recibirán sus premios, divididos al 50 % entre los dos, pero WSOP no reconoce un ganador «para preservar la integridad del juego». Es el mínimo castigo que reciben ambos por su aparente amaño.
La FIDE también invita al ruso a participar en un grupo de trabajo que analizará su enfoque estadístico y le dice que su actitud «podría ser ruinosa para las carreras de algunos jugadores»
El gran maestro de origen armenio Levon Aronian, admirador confeso del ruso, al que considera «el mayor revolucionario del ajedrez», le dice que lo que hace «no es bueno ni puro»