Jan Timman

Muere Jan Timman, el artista que se convirtió en la gran esperanza de Occidente

Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 30 segundos

«Para mí, el ajedrez es sobre todo un arte. Por supuesto, hay un elemento competitivo muy fuerte, pero lo que queda después de la partida es el contenido creativo. Siempre he buscado la belleza en mis partidas, incluso si eso significaba correr riesgos innecesarios»

Jan Timman era un artista del ajedrez como ha habido pocos. No llegó a campeón del mundo, pero deja un legado mayor que el de muchos campeones. Ayer murió en su casa de Arnhem, a los 74 años. El gran maestro neerlandés era un amante del juego que contribuyó con sus partidas y sus libros, además de su trabajo en ‘New in Chess’. Era un ajedrecista de los de antes, que renegaba de las partidas rápidas y de inventos como el Freestyle.

Timman no solo fue el mejor jugador de los Países Bajos desde la muerte del campeón del mundo Max Euwe, sino que se convirtió en el estandarte del ajedrez occidental cuando la escuela soviética dominaba por completo el ajedrez mundial. En una época marcada por la tiranía de las grandes K, Timman fue «el mejor de Occidente», nuestra gran esperanza.

Él remarcaba ese factor diferencial y profundamente humano con su intensa actividad social y su afición por la buena vida. Su carácter que contrastaba con la disciplina casi militar de tantos jugadores soviéticos. Era un hombre guapo, además, de melena rubio casi desafiante, una figura icónica y carismática.

«En los años 80, jugar contra Karpov o Kasparov era como chocar contra un muro de hormigón. Ellos tenían toda una maquinaria estatal detrás. Yo tenía mi intuición y mis libros. A veces era frustrante, pero ganarles una partida se sentía como una victoria para todo el mundo no soviético».

Como estandarte del mundo libre y artístico, tampoco le gustó demasiado el dominio de la informática. «Las computadoras han matado parte del misterio», declaró. «Antes, podías analizar una posición durante horas y seguir teniendo dudas; ahora, un motor te da la respuesta en un segundo. Es útil, pero creo que hemos perdido esa profundidad de análisis humano que yo intenté plasmar en mis libros».

Datos biográficos

Nacido en Ámsterdam en 1951, hijo de matemáticos (¡su madre fue alumna de Max Euwe!), Timman alcanzó el título de gran maestro en 1974, tres años después de convertirse en MI. No fue un niño prodigio, pero luego su ascenso fue meteórico y llegó a ser número 2 del mundo en 1982, solo por detrás de Anatoly Karpov

Jan Timman, en 1967. Foto: Jack de Nijs para Anefo, CC0, vía Wikimedia Commons
Jan Timman, en 1967. Foto: Jack de Nijs para Anefo, CC0, vía Wikimedia Commons

Lo hizo además desde un enfoque artístico del juego, lo que sin duda pudo penalizar su rendimiento deportivo. «Para mí, el ajedrez es principalmente un arte. Por supuesto, hay un elemento competitivo muy fuerte, pero lo que queda después de la partida es el contenido creativo. Siempre he buscado la belleza en mis partidas, incluso si eso significaba correr riesgos innecesarios», declaró en para ‘New in Chess’, revista de la que era editor honorífico.

En algún momento también dijo que lamentaba no haber sido el número uno del mundo, y admitió que nunca quiso sacrificar la vida bohemia que llevaba. No obstante, fue un formidable competidor, con grandes hitos:

  • Finalista del Campeonato del Mundo: disputó la corona de la FIDE en 1993 contra Anatoly Karpov, final a la que fue invitado tras la «fuga» de Kasparov y Short. Fue un duelo a 24 partidas, en el que el ruso ganó con claridad, con seis victorias y dos derrotas, con un resultado final de 12,5-8,5.
  • Nueve veces campeón de Países Bajos: su dominio nacional se extendió desde 1974 hasta 1991. Ahí no tuvo rival en sus mejores años.
  • Grandes torneos: sin ser belicoso, conquistó las principales plazas: Wijk aan Zee, Hastings, Reikiavik, Amsterdam y Bled/Portoroz, además de Linares, Mar del Plata y Las Palmas, entre otras. Susan Polgar destaca su actuación en segundo Torneo Immopar de 1991 por eliminatorias, donde superó a Gata Kamsky, Anatoly Karpov y ​​Vishy Anand, antes de ganar en la final a Kasparov. Su actuación equivalía a una puntuación Elo de 2950.
  • Olimpiada: representó a su país en 13 ediciones, entre 1972 y 2004, defendiendo el primer tablero en 11 de ellas. En 1976, ganó la medalla de oro como mejor primer espada del torneo.

Más allá del tablero

Timman fue mucho más que un ajedrecista y su trabajo alrededor del tablero no fue menos importante. En la revista ‘New in Chess’ su labor fue siempre esencial, ocupando diferentes puestos de responsabilidad. Entre sus libros, destaca ‘El arte del análisis’, considerado una de los mejores obras de todos los tiempos, de las dedicadas al ajedrez. Asimismo, fue un notable compositor de estudios y problemas, otra forma de expresar su amor por el juego.

Otros libros destacados son ‘Timman’s Titans’ (2016) y ‘The Art of the Endgame’, una recopilación de sus mejores composiciones y análisis de finales.

Jan Timman, fotografiado por  Winicjusz Drozdowski (Polonia). Dominio público, vía Wikimedia Commons
Jan Timman, en 2007, fotografiado por Winicjusz Drozdowski (Polonia). Dominio público, vía Wikimedia Commons

En los últimos tiempos, Jan Timman se había retirado de la competición debido a sus problemas de salud, pero seguía de cerca la actualidad, al menos en lo que se refiere al ajedrez clásico. También mantenía activa su cuenta de X, donde seguía ofreciendo finales y posiciones —por lo general complejas— con las que ayudaba a mejorar a sus seguidores. La última que publicó fue un problema de Filip Bondarenko, que vemos bajo estas líneas.

Blancas juegan y ganan, dice el enunciado. Dos días antes de fallecer publicó la solución.

Poco antes, el 14 de febrero, citaba a Simon Williams, quizá consciente de que le quedaba muy poco: «La belleza del ajedrez es que puede ser lo que tú quieras. Trasciende el idioma, la edad, la religión, la política, el género y el nivel socioeconómico».

Mejores partidas

Entre sus mejores partidas, podemos destacar su victoria contra Karpov en Mar del Plata en 1982, la partida que le ganó a Kasparov en Hilversum en 1985 (el año en que Garry se convirtió en campeón del mundo) y, por qué no, su derrota contra Nigel Short en Tilburg, en 1991, famosa porque el británico ideó la famosa «marcha del rey» que muchos aficionados recordarán. En ese mismo torneo, Timman derrotó a Korchnoi con un sacrificio de pieza también muy brillante.

La victoria contra Kasparov es un espectáculo:

«El ajedrez es una enfermedad de la que uno nunca se cura del todo», dijo en una entrevista para NRC. «Aunque mis fuerzas para el cálculo táctico han disminuido, mi comprensión de la armonía de las piezas sigue ahí. Escribir libros y componer estudios es mi forma de seguir conectado con esa armonía». Buenas palabras para recordarlo.

Reacciones a la muerte de Timman

Por otra parte, la noticia de la muerte de Jan Timman ha causado un gran dolor en el mundo del ajedrez, donde era una persona muy querida y admirada. Estas son algunas de las principales frases que le han dedicado otros jugadores:

Garry Kasparov: «Jan fue el ‘mejor de Occidente’ por una razón. No solo por sus resultados, sino por su amor incondicional al ajedrez como forma de arte. El mundo es hoy un lugar menos creativo».

Viswanathan Anand: «Crecí estudiando sus libros. Era un caballero del tablero y un analista extraordinario. Su contribución a la literatura del ajedrez es eterna».

Anatoly Karpov: «Fue mi rival más difícil fuera de la Unión Soviética. Nuestras partidas siempre fueron batallas de ideas, no solo de cálculo».

Susan Polgar: «Siempre fue amable y cordial conmigo, y la comunidad ajedrecística mundial lo quería y respetaba mucho. Además de una magnífica carrera como jugador, también fue un respetado autor de ajedrez».

Federación Neerlandesa de Ajedrez (KNSB): «Jan puso a los Países Bajos en el mapa del ajedrez moderno. Su legado es comparable al del gran Max Euwe».

David Martínez: «Jugador muy creativo que además plasmó su amor por el ajedrez en numerosos libros y análisis. Descanse en paz».

Arthur Kogan: «Luchador intrépido. Pensador profundo. Autor de numerosas obras clásicas. Sus mejores partidas perdurarán para siempre».

La imagen de arriba es de los Archivos Nacionales Neerlandeses.


Si has llegado hasta aquí, apenas te costará unos segundos más suscribirte a Damas y Reyes, con lo que ayudas a que esta página siga siendo gratuita, no tenga publicidad invasiva y esté actualizada con frecuencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio