Se ha celebrado en Polonia el Campeonato del Mundo de una especialidad especialmente apropiada para el verano, el ajedrez subacuático. En la próxima Olimpiada de juegos mentales, en agosto, volveremos a disfrutar de una fiesta del ajedrez más húmedo que se conoce.
La norma del rey ahogado y la captura al paso son las más polémicas del reglamento. La primera es discutible, pero a estas alturas no compensa reescribir la teoría de los finales y acabar con tantos finales artísticos brillantes. Estos días, hemos visto en Polonia que hay otras formas de ahogar a los reyes y al resto de las piezas. En el Mundial de Ajedrez y Buceo (este se le ha escapado a la FIDE) no participó Magnus Carlsen, ni Javokhir Sindarov, pero algunos informativos de televisión aprovecharon las vistosas imágenes para zambullirse en la especialidad.
Ganaron el gran maestro lituano Paulius Pultinevicius (2554) y la jugadora polaca Anna Andrzejewska (1840). ¿Para cuándo un Elo subacuático?
La competición se celebró en Polonia, los días 16 y 17 de mayo. 72 jugadores «de todo el mundo» participaron en la prueba, dirigida por Michał Mazurkiewicz, tricampeón mundial. Mazurkiewicz es un todo un personaje. Comenzó a jugar al ajedrez subacuático después de sufrir una lesión de espalda durante la pandemia. Descubrió que en su país se celebraba un campeonato nacional de esta mezcla de ajedrez y buceo, y pensó, con evidente acierto, que era la combinación perfecta para él. Circula por ahí algún vídeo interesante sobre el evento:
Este deporte (los negacionistas del ajedrez quizá reculen ante esta modalidad, sin necesidad de llegar al chess boxing) fue inventado en 2012 por el maestro nacional estadounidense Etan Ilfeld, CEO de la Olimpiada de Juegos Mentales (Mind Sports Olympiad). En este evento anual caben más de cien juegos de mesa distintos, incluido el ajedrez de secano… y el subacuático, que no es de mesa, pero sí mental y pulmonar.

El Diving Chess se practica en una piscina con un tablero fijado en el fondo, imantado para que las piezas no se muevan ni huyan por su cuenta. En Polonia la profundidad no era muy grande: 1,2 metros. Una ventaja de esta especialidad es que no hace falta reloj: los pulmones de cada jugador determinan cuánto tiempo tiene para pensar las jugadas.
El ajedrecista se sumerge, realiza su movimiento y vuelve a la superficie. Si sale sin haber movido, pierde la partida. En cuanto un jugador emerge del agua, el otro debe sumergirse de inmediato. No es difícil apurar de tiempo (o aire) al rival. La norma más difícil de seguir es la que obliga a recomponer el tablero si por accidente se mueven varias piezas. Se pueden usar gafas y pinzas para la nariz, pero están prohibidos los dispositivos para respirar bajo el agua.

En ChessBase India hicieron incluso una crónica, más precisa que cualquiera de las que pudieron ofrecer los medios generalistas. El torneo tuvo dos fases. Los 72 «buzistas» fueron divididos en tres grupos y en cada uno se jugó un suizo a cuatro rondas. Los seis mejores de cada grupo pasaron a la final, otro suizo de cinco partidas. Se jugó en Tarnowskie Termy, un parque acuático y complejo termal ubicado en Tarnowo Podgórne, a unos 20 kilómetros al oeste de Poznań.
Historial de campeones del mundo
2024: después cuatro rondas, Michal Mazurkiewicz (Polonia) y Alex Freeland (Reino Unido) compartieron la medalla de oro con 3,5 puntos sobre 4. El torneo contó con doce competidores.
2025: El maestro FIDE holandés Zyon Kollen ganó su primer título mundial en Groninga (Países Bajos), en la edición más concurrida hasta entonces. Llegó a la última ronda con puntuación perfecta y aseguró el título con unas rápidas tablas, casi con seguridad por rey ahogado. El título femenino fue para Josephine Damen (17 años). Por primera vez, participaron ajedrecistas-buceadores menores de edad. Había tres niños de 10 años. En Polonia la edad mínima era de 14.
2026: El Mundial se celebró en Tarnowo Podgórne (Polonia) los días 16 y 17 de mayo de 2026, con 72 jugadores de todo el mundo y un premio garantizado de 30.000 PLN. Por algún motivo, no ha trascendido la clasificación final.
Puede parecer una modalidad sin futuro, pero además del Campeonato Mundial, ya se celebran campeonatos nacionales en Alemania, Polonia, Austria y los Países Bajos. Hay constancia incluso de al menos una sesión de simultáneas a 16 tableros.





