El próximo 21 de junio, a las 18:00, Luis Fernández Siles presentará en Ajedrez con Cabeza ‘Las historias, partidas e intrigas de Capablanca y Alekhine’. Es una gran obra, en todos los sentidos, dirigida a los aficionados y a quienes no tienen ni idea de ajedrez.
Luis Fernández Siles es uno de los grandes personajes que ha dado el ajedrez español. Maestro FIDE, escritor, editor, entrenador, comentarista, influyente y mago (en varias acepciones), Luisón es además el autor de uno de los libros recientes de más éxito sobre ajedrez, la continuación natural de la revista ‘Capakhine’, que dirigió con acierto hasta su dolorosa desaparición.
El libro puede comprarse en cualquiera de los sitios habituales, pero dado que se trata de una autoedición, dejo por aquí el enlace a la página del autor. Ya se han realizado otras presentaciones, pero todavía es posible hacerse con un ejemplar firmado en Madrid, porque Ajedrez con Cabeza ha organizado en su sede un encuentro con los lectores. Será el próximo 21 de junio, domingo, a las seis de la tarde.

Fernández Siles es un divulgador total del ajedrez. En su canal de YouTube se acerca al medio millón de seguidores, con un estilo único. De su época de mago le quedó la nariz de payaso, que no duda en ponerse mientras enseña alguna celada a los aficionados. También es aficionado a disfrazarse y a encarnar diversos personajes (también fue actor), entre los que destaca su Deplorable, un ser extremo con todo lo malo que se puede ver a veces en los torneos.
Actitudes deplorables
No confundir con el Luis real. En sus últimas entradas en Instagram, de hecho, Fernández Siles se dedica a criticar algunos comportamientos por desgracia habituales. Comparto uno, con el que estoy especialmente de acuerdo, porque cada vez está más extendido, aunque es cierto que mucha gente lo hace sin maldad.
Historias, partidas e intrigas
Pero hablemos un poco sobre el libro dedicado a Alexander Alekhine y José Raúl Capablanca, tanto monta, que era una necesidad. El título completo es ‘Las historias, partidas e intrigas de Capablanca y Alekhine’ y ofrece exactamente lo que promete, una novedad teórica en estos tiempos de cebos y estafas diversas.
La obra entra por los ojos, con sus 440 páginas de gran tamaño, diseñadas con evidente acierto por Esther, mujer de Luisón, y prologadas por Manuel Azuaga. El libro está repleto de fotografías y diagramas. Por si a alguno le asustan las masas de letras, no tiene tanto texto como aparenta por fuera. Se lee rápido, de hecho, y satisfará a los que buscan una buena colección de partidas y a los que solo les interesa la historia entre dos de los grandes campeones que han conocido los tableros.
Una prueba de su éxito es que ya ha sido editado en inglés y se puede comprar en la página de la prestigiosa editorial New in Chess.

Por supuesto, hay otros maestros que pueblan el libro de Fernández Siles, aunque la legendaria rivalidad entre los dos campeones del mundo es suficiente atractivo. Luisón se ha documentado a conciencia y nos regala (el precio no es nada a cambio de lo que ofrece) una panorámica completísima, narrada con esfuerzo y amor al ajedrez.
Las tensiones psicológicas, las negociaciones oficiales y las intrigas extradeportivas no se quedan fuera del cuadro. El propio Luisón explica su objetivo al escribir esta obra: «La mayoría de los libros sobre historia del ajedrez no se preocupan de que los comentarios a las partidas sean instructivos, mientras que los libros de colecciones de partidas no profundizan en temas históricos». Su propósito fue que el libro fuera revelador para los interesados en la parte histórica y, al mismo tiempo, útil para el progreso del aficionado.
Cien años del Capablanca-Alekhine
El año que viene se cumplirá un siglo del duelo celebrado en Buenos Aires, por cierto. El ajedrez ha progresado mucho, pero algunos echamos de menos aquellos encuentros, en los que había que ganar seis partidas para proclamarse campeón del mundo. Se jugaron 34 partidas, con un sorprendente 6-3 para el aspirante, con 25 tablas.
Es lógico que hoy haya cambiado el formato, que sin embargo tenía sus ventajas. Ahora se puede ganar un Mundial sin conseguir que el rival abandone en una sola partida de ajedrez clásico. El propio Alekhine no sabía cómo lograría ganar seis partidas al gran jugador cubano, como reseña Luisón, pero tampoco se imaginaba cómo podrías perderlas él.

Por suerte, el libro no termina con el Campeonato del Mundo y conocemos muchos de los sucesos posteriores y las partidas que aún disputaron los dos genios. También visitamos numerosos torneos y conocemos infinidad de anécdotas y frases históricas, las más célebres —«Odio a Alekhine», de la que se explican las circunstancias—, y otras menos conocidas.
Lo que no cabe esperar es un final feliz. Estalló la Segunda Guerra Mundial y saltaron por los aires las opciones del ansiado duelo de revancha. El excampeón está cada vez peor de salud y muere en Nueva York, en 1942. Cuatro años después, desaparecería Alekhine, el único rey del ajedrez que se llevó el título a la tumba. Su final fue aún más triste, con unos años oscuros, hasta su enigmática muerte en Estoril.
Y como para conocer a un escritor también es importante saber lo que lee, recordemos por aquí esta aportación de Fernández Siles a Damas y Reyes:





