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El argentino jugará el fortísimo abierto de Aeroflot, en Moscú. Para lograr el récord como gran maestro más joven de la historia, con 12 años, deberá superar unas condiciones más exigentes que las que tuvo Mishra, actual poseedor de la plusmarca.
Faustino Oro siempre ha dicho que el récord como gran maestro más pequeñín de la historia es algo secundario para él. Lo que quiere es ser número uno del mundo, algún día. Lo cierto es que no se ha vuelto loco buscando torneos para conseguirlo. También es un hecho que, si quiere la plusmarca, tendrá que superar unas condiciones más duras de las que afrontó su actual poseedor, Abhimanyu Mishra.
Recordemos que el estadounidense consiguió las tres normas en Budapest, entre abril y junio de 2001, donde jugaba un torneo cerrado tras otro, a menudo contra los mismos jugadores. En realidad, él no hizo otra cosa que cumplir las normas de entonces, gracias a que su familia se pudo permitir pasar un largo periodo en la capital húngara. La FIDE suele legislar a base de ensayo y error, y después de su caso modificó las reglas. Antes, ‘The New York Times’ publicó un artículo muy duro sobre la forma que tuvo Mishra de convertirse en GM. Esa es agua pasada.
Lo único claro es que, pese a lo que dicen sus detractores, el perjudicado por el cambio ha sido Fausti, quien además de conseguir dos normas en torneos cerrados, deberá ganarse la tercera y definitiva en uno abierto, mucho más azaroso. No quiero ni pensar lo que habrían dicho los enemigos del pibe si este hubiera logrado el récord igual que Mishra. Oro ha elegido el Open de Aeroflot, en Moscú.

Hace poco se supo, por cierto, que cuando el gran maestro Denis Lazavik jugó por primera vez contra Oro, se encontró con un rival tan duro que el ruso pensó al principio que su rival hacía trampas. No era posible que un niño tan pequeño jugara así de bien. Es algo parecido a lo que ocurrió con Alireza Firouzja, quien llego a ser suspendido por Chess.com porque sus algoritmos no podían concebir semejante nivel de un ajedrecista tan joven. Luego comprobaron que era puro talento.
Top 5 en Chess.com
Faustino Oro, que tiene unos registros nunca vistos para un chico de su edad, sigue divirtiéndose y ganando puntos cada vez que tiene ocasión, en todas las modalidades y ritmos de juego. No tiene el mismo valor, obviamente, pero en Chess.com ya entre los cinco mejores del mundo en partidas relámpago, justo por detrás de Magnus Carlsen. Es una auténtica locura, como comentaba David Martínez en X:
Faustino Oro acaba de entrar en el Top 5 mundial. Lo que está logrando Fausti no tiene ninguna lógica. #Historico pic.twitter.com/GGSd9UoL4F
— David Martínez (@El_Divis) February 22, 2026
Es cierto que la clasificación que importa es la de la FIDE, pero el puesto de Oro en la plataforma evidencia que a altos ritmos de juego el chico es una máquina. Solo tiene 12 años, por si hace falta recordarlo.
Cita con la historia
En Moscú, Fausti tendrá la oportunidad de conseguir la tercera norma, del 27 de febrero al 6 de marzo. Él ha demostrado de sobra que su fuerza de juego es ya la de un gran maestro, pero ahora no puede fallar si quiere el récord.
El torneo de Aeroflot es un clásico del calendario, que se juega desde 2002. Es curioso, porque algunos de sus ganadores terminaron trabajando para la FIDE, como Viktor Bologan y Emil Sutovsky. En el abierto de este año, la nómina de competidores es tremenda, con Ian Nepomniachtchi (que lo ha ganado cuatro veces), Andrey Esipenko, Daniil Dubov y Alexander Grischuk entre los favoritos.
El de Aeroflot es un torneo tan fuerte que en el grupo A se exige un Elo mínimo de 2300. Eso es ideal para perseguir normas, pero también supone un peligro evidente. Por si fuera poco, algunos días se juega doble ronda. La bolsa de premios es de 240.000 dólares.
A nadie se le escapa que para el ajedrez ruso, el torneo es un escaparate magnífico, en pleno deshielo de la prohibición de su selección en las grandes competiciones. En la página de WorldChess, muy crítica con la patria de Arkadi Dvorkovich, se destacan los componentes propagandísticos del Open, aunque no critican al joven ajedrecista, que solo va allí en busca de cumplir uno de sus sueños.
Apenas hay hispanohablantes en el torneo principal, ni jugadores occidentales. Entre los que hablan español, aparte de Oro solo he podido encontrar al peruano Gianmarco Leiva, entre los 180 participantes.
En la imagen de arriba, Faustino Oro, en el Leyendas y Prodigios de Madrid, donde consiguió su primera norma de gran maestro. Foto: FMB / Damas y Reyes
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