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La ucraniana Anna Muzychuk ganó a la rusa Kateryna Lagno, en una partida sin apretón de manos. Wei Yi volvió a colapsar, esta vez contra Nakamura, que devolvió el regalo.
En su primer Candidatos, Javokhir Sindarov lleva 3,5 puntos en 4 partidas. Su última víctima fue Fabiano Caruana, un tipo casi invencible, que lleva jugando este torneo media vida. El uzbeko colocó una idea de laboratorio y agobió al italoamericano durante toda la partida. Cuando se rindió, Fabi tenía menos de un minuto para llegar a la jugada 40, mientras que a su rival le quedaban 48.
Sindarov solo tiene 20 años y es el más joven del torneo, pero es gran maestro desde los 12 y el año pasado ganó la Copa del Mundo. No le asusta nada ni nadie. A Caruana lo tuvo controlado en todo momento. Llevaba la apertura grabada en la memoria y jugó casi de carrerilla. No fue casualidad que después de ganar felicitara a sus analistas.
Con su victoria, se coloca sexto del mundo, ya por delante de Alireza Firouzja. Si no le entra vértigo, es ahora mismo el gran favorito para llevarse el Candidatos —Hans Niemann opina lo mismo— y retar a Gukesh por la corona mundial. Lo peor para el indio es que el aspirante es claro favorito.
Y como los periodistas somos como somos, alguien le preguntó a Sindarov si se veía de ganar al campeón del mundo. El uzbeko contestó con elegancia que prefería no responder, sobre todo con el Candidatos todavía en juego.

Wei Yi, reincidente
La jornada estuvo muy animada, en general. Wei Yi, quien cometió uno de los errores más graves de su carrera contra Caruana, volvió a caer por un fallo clamoroso, esta vez con la excusa del apuro de tiempo y de que lo cometió en la jugada número 40, justo antes del control. Hikaru Nakamura fue el gran beneficiado, en una partida que mostraba igualdad absoluta. «Para mí es uno de los errores más graves del Candidatos», decía Miguel Santos, que no entendía la jugada absurda del antiguo niño prodigio.
Pese a todo, para ganar quedaba un largo final de torres y peones, con fama de tablíferos. Ambos cometieron errores y el peor de todos parecía el de Wei Yi, al apurarse de tiempo. Sin embargo, Nakamura le devolvió el favor al ver una combinación fantasma que permitió al chino cambiar una de las torres. El final de tres peones contra dos ya fue muy fácil de empatar.
Sea su último tren o no (el dice que no lo es), lo está perdiendo.
Giri-Esipenko
Y en la partida más espectacular de la jornada, Anish Giri derrotó a Andrey Esipenko en una variante diabólica de la Najdorf en la que el neerlandés se acabó orientando mejor. Su enroque largo a pedales funcionó y su rey encontró refugio debajo de una sola piedra, para sorpresa del ruso. Fue la primera victoria de Giri en el torneo.
Candidatas
En el torneo femenino, el duelo más destacado era el que enfrentó a la ucraniana Anna Mucychuk y la rusa Kateryna Lagnod. No saltaron chispas, pero tampoco hubo apretón de manos entre ambas. La partida se resolvió rápido, por un error de la segunda. Según Chess24, era la primera victoria de Muzychuk en 22 partidas de Candidatos. Además, se coloca en cabeza del torneo.
Divya Deshmukh-Zhu Jiner
La otra victoria de la jornada fue para Zhu Jiner, quien se apresuró a recuperarse de la derrota anterior. Divya Deshmukh salió bien de invento para combatir la siciliana, pero luego no acertó con el mejor plan y perdió primero un peón y luego otro. Tuvo que rendirse en solo 36 movimientos.
Por último, Bibisara y Tan Zhong Yi jugaron las típicas tablas perfectas, mientras que Vaishali y Goryachkina eligieron el modelo del miedo, y repitieron movimientos demasiado pronto.
En la imagen de arriba, Sidarov y Caruana, duelo entre los líderes. Foto: Yoav Lis / FIDE
[Artículo en desarrollo]

