Budapest acogerá en noviembre el piloto oficial del Total Chess World Championship Tour, con Carlsen entre los inscritos y Haaland como socio inversor
El Anantara New York Palace Hotel de Budapest será sede, del 10 al 21 de noviembre de 2026, del evento inaugural de una nueva competición avalada por la FIDE, que combina blitz, rápidas y ajedrez clásico acelerado (fast classic) en un único campeonato. Este nuevo mundial nace con trazas de polémica; la primera gran duda es si devaluará el título de campeón del mundo de ajedrez clásico.
La Federación Internacional de Ajedrez ha presentado esta semana el primer evento oficial del Total Chess World Championship Tour, un nuevo circuito global creado por Norway Chess que busca coronar al «jugador más completo» del ajedrez de élite. El torneo de Budapest es una prueba piloto, que reunirá a la élite mundial masculina y femenina, incluido el número uno del mundo, Magnus Carlsen. Por supuesto, es el gran favorito.

A diferencia de los torneos tradicionales, centrados en un único ritmo de juego, el Total Chess World Championship Tour exige versatilidad: los jugadores competirán en partidas relámpago, rápidas y (casi) clásicas. La suma de los resultados en las tres modalidades determinará al campeón. Según la organización, el formato busca abarcar todas las facetas del ajedrez de élite y ofrecer una competición más dinámica para jugadores, aficionados y televisiones.
Prueba piloto del Total Chess
El torneo de Budapest es solo una prueba piloto, pero tendrá el mismo formato, reglamento y estructura de premios que regirán la temporada inaugural del circuito, que arrancará en marzo de 2027 con varios torneos en distintas ciudades del mundo. El ganador final será coronado como campeón mundial de la especialidad. ¿Tendrá su título más importancia que el de campeón mundial de toda la vida? La historia dice que no; el formato podría indicar otra cosa.
Kjell Madland, consejero delegado de Total Chess, asegura que el proyecto parte de la idea de que «el mejor jugador del mundo debe poder sobresalir en todos los formatos del juego». Asimismo, calificó Budapest como el escenario «perfecto» para lanzar el proyecto antes de que el circuito viaje a otras ciudades.
Por su parte, Arkady Dvorkovich, presidente de la FIDE —podría no serlo en noviembre—, defendió que el nuevo circuito es «una evolución natural» de las competiciones de élite ya existentes y confió en que atraerá «nuevas audiencias, socios comerciales y mayor interés mediático» para el ajedrez a nivel global. Dvorkovich, presidente de la FIDE desde 2018 y reelegido en 2022, busca un tercer mandato en las elecciones previstas para septiembre de 2026, durante la Olimpiada de Samarcanda (Uzbekistán).
El presidente de la Federación Húngara de Ajedrez, Zoltán Polyánszky, que fue organizador jefe de la Olimpiada de Budapest de 2024, destacó el honor que supone acoger de nuevo un evento de esta magnitud. Hungría, recuerda la FIDE, tiene una larga tradición ajedrecística, con Judit Polgar —que acaba de rechazar la presidencia del país— como una de sus grandes referencias.

Haaland y otros inversores del Total Chess
El Total Chess World Championship Tour cuenta ya con respaldo internacional. Entre sus impulsores figuran el futbolista Erling Haaland y el inversor noruego Morten Borge, a través de Chess Mates, además de un grupo de socios entre los que destaca el esquiador de fondo y campeón olímpico Johannes Høsflot Klæbo. Según informa Norway Chess, la operación ha ido acompañada de una ampliación de capital de 10 millones de dólares.
Haaland compró el 25 % de las acciones de Norway Chess, compañía ya organizaba uno de los mejores torneos del circuito. Su idea es ayudar al ajedrez a convertirse en un deporte más grande y atractivo para los espectadores. «El ajedrez es un juego increíble», dice el futbolista. «Agudiza tu mente y tiene claras similitudes con el fútbol. Tienes que pensar rápido, confiar en tus instintos y pensar con varios movimientos de anticipación».
Imagen generada con ayuda de ChatGPT


