El maestro vigués cumple 80 años sin bajar la calidad de su siempre excelente producción, como certifica su último libro, editado por La casa del ajedrez. El subtítulo, escueto, ilustra su ambición: «Historia, teoría y práctica».
Antonio Gude es una figura capital del ajedrez español. Maestro de ajedrez, periodista, escritor, autor de más de veinte libros y conseguidor para el público en español de muchos más, como traductor (del ruso, francés e inglés), hoy cumple 80 años. Su último título, El sacrificio posicional, editado por La casa del ajedrez, nos demuestra que sigue en plena forma.
Gude es una de esas personas que merecería un homenaje de la Federación Española, de la que fue secretario general y director técnico. Yo creo que ha llegado el momento, y no porque no le quede carrete. Su biografía es tan amplia que, mejor que copiarla, prefiero cursar una invitación para leerla en su propia página web. Lo ha sido todo en los tableros de nuestro país. Para que el lector se haga una idea, uno de sus libros, Técnica de la combinación de mate, acaba de publicarse en chino. Es el primer autor español de ajedrez que logra algo así.

He escrito algunas veces Antonio Gude, pero siento que nunca es suficiente. Sobre El mejor de los tiempos, uno de sus grandes libros, lo hice en Jugar con Cabeza. De Las letras juegan al ajedrez, un repaso monumental de la literatura «en blanco y negro», en Peón de Rey.
El sacrificio posicional es un libro más técnico, que cubre un arma que solo está al alcance de los mejores ajedrecistas. Antonio lo ilustra con infinidad de ejemplos, seleccionados con sabiduría y comentados con su prosa limpia, acompañada por sus innegables conocimientos. Eso lo hace más fácil de disfrutar para el aficionado, que no debe sentirse intimidado.
Las 272 páginas del libro son una fuente de placer y de conocimiento. Por supuesto, el tema elegido permite hablar de numerosos gambitos y de determinadas estructuras perfectamente catalogadas. Pero lo mejor, para mí, uno de los puntos fuertes de cualquier obra de Gude, son las historias paralelas, la inagotable colección de anécdotas, cuya lectura es una delicia permanente.
Sin darse ínfulas, Gude demuestra en cada capítulo una erudición sin igual. Lo sabe todo de la historias ajedrecística, incluida su letra pequeña, y lo cuenta en el momento justo, al lado de la posición perfecta.
El ejemplo de Petrosian
Por supuesto, Tigran Petrosian es el campeón del mundo más relacionado con el sacrificio posicional. Se trata de un arma que no siempre —citamos al jugador armenio— «es cuestión de cálculo preciso, sino de sentir que el sacrificio contribuirá a una mejor coordinación y actividad de las piezas a largo plazo». Hace falta el famoso sentidiño gallego.

No es casualidad que, cuando se quiere alabar el juego de alguna inteligencia artificial, suela comentarse que es capaz de hacer sacrificios sin una recompensa inmediata, a lo Petrosian. Para ejecutarlos sobre el tablero, hay que estar muy seguro de la valoración posicional. Es una de las cosas más lejos del alcance de los simples aficionados y ni siquiera se atreven a hacerlo con frecuencia la mayoría de grandes maestros.
Felices 80, Antonio. Que cumplas muchos más y que no dejes de escribir nunca. El mejor de los tiempos es el empleado en la lectura de tus libros.
Descripción de la editorial
«El sacrificio posicional representa una de las expresiones más sofisticadas y profundas de la estrategia ajedrecística. Frente a posiciones aparentemente tranquilas o igualadas, permite crear desequilibrios duraderos mediante decisiones sutiles, que transforman la dinámica del juego. A medio o largo plazo, puede generar casillas fuertes, abrir diagonales, columnas o filas, activar las piezas propias o limitar la coordinación del rival, todo ello con el objetivo de alcanzar una ventaja en la posición.
«La entrega de calidad —un intercambio material aparentemente desfavorable— es su manifestación más conocida, aunque no la única. También las entregas de piezas o peones pueden conducir, tras una secuencia precisa, a posiciones estratégicamente favorables, demostrando que el valor del material depende siempre del contexto y de la comprensión de la posición.
«Dado que no existen reglas rígidas para ejecutar un sacrificio posicional y que la intuición desempeña un papel importante, esta obra aborda el tema a través de ejemplos de partidas de grandes maestros. En ellas se muestra cómo transformar la iniciativa en una ventaja concreta, ofreciendo al lector una vía directa y eficaz para desarrollar su comprensión».
El sacrificio posicional cuesta 22,50 euros, 11,25 la versión electrónica, en un formato de lectura muy cómodo, que permite disfrutar de los diagramas y los movimientos de piezas, sin necesidad de un tablero auxiliar. Ahora bien, el papel es el papel.
Si tienes dudas, La casa del ajedrez permite leer en el siguiente enlace una muestra del libro. Y seguiremos hablando de literatura ajedrecística cada vez que la actualidad nos permita un respiro.
En la imagen de arriba, Antonio Gude, autor de ‘El sacrificio posicional’, en una foto tomada hace dos años, la última vez que lo vi. Foto: FMB / Damas y Reyes
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