El francés Alireza Firouzja disputa el torneo Superbet Chess Classic postrado en una habitación de hotel, después de sufrir una lesión de tobillo
Muchos aficionados habrán tenido, al igual que Michael Rahal, la misma asociación de ideas. El gran maestro británico Tony Miles jugó el supertorneo de Tilburg de 1985 tumbado en una camilla, lo que generó algunas protestas de otros participantes. Hubo incluso quien lo acusó de fingir sus dolores de espalda. Alireza Firouzja ha disputado hoy su partida contra Javokhir Sindarov tendido en la cama de una habitación de hotel. Una torcedura de tobillo le impedía moverse con comodidad y sus rivales en el Superbet Chess Classic no han puesto pegas al cambio de escenario.
Los ajedrecistas no suelen lesionarse, al menos de forma visible, pero ni la actividad más intelectual está exenta de riesgos. Según informan desde el Grand Chess Tour, parece que Firouzja no tiene nada grave y que su tobillo no está fracturado.
En todo caso, ayer no se presentó a jugar contra Fabiano Caruana, por lo que perdió su partida. En Bucarest (Rumanía) se jugaba hoy la quinta ronda del torneo, en la que el líder provisional es Vincent Keymer. Alireza ha evitado al menos tener que abandonar la competición, gracias a las facilidades que le han dado los organizadores y a la gentileza de sus oponentes.
Esperemos que termine la mala racha para el jugador nacido en Irán. Hace unos días, la Federación Francesa de Ajedrez anunció que no contaba con él para la selección, debido a su escasa implicación con el equipo.
Miles, Korchnoi y otros postureos
Los casos de Miles y Firouzja no son los únicos de postureo inverosímil en la disputa de una partida de ajedrez. A Viktor Korchnoi le gustaba, durante una época, irse a un rincón a practicar posturas de yoga. Decía que le ayudaba a relajarse.

Parece que a Robes Hübner no le convencían los argumentos de Miles y se negó a jugar contra él si no se sentaba en una silla. La partida se terminó celebrando, durante una de las rondas de descanso, con el británico sentado.
Otro de los participantes en Tilburg, Roman Dzindzichashvili, eligió otra forma de protesta. Permaneció de pie durante toda su partida con Miles.

Ha habido casos más extremos. El ajedrecista indio Shailesh Nerlikar jugó durante algún tiempo recostado en una camilla, debido a que sufría tetraplejia.
Y por si alguien se lo preguntaba, la partida entre Firouzja y Sindarov terminó en tablas. El aspirante al título logró ventaja, con negras, pero luego no estuvo todo lo fino que requería la posición y no pudo forzar la victoria contra el francés herido.
En la imagen de arriba, Firouzja disputa su partida contra Sindarov tumbado en la cama por una lesión de tobillo. Captura de la retransmisión oficial del Grand Chess Tour.
Firouzja disputa su partida contra Sindarov tumbado en la cama por una lesión de tobillo. Captura de la retransmisión oficial del Grand Chess Tour




